Introducción.
La Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE), ley educativa actual, da una idea en sus siglas de lo movida que es la legislación sobre educación en nuestro país donde, además, las distintas comunidades autónomas tienen transferidas competencias. Pero, desde hace ya cinco años, es la legislación vigente y, como tal, contiene una serie de obligaciones que debe cumplir cada centro.
Estas obligaciones de la ley educativa actual, como la manera de evaluar y la enseñanza por competencias, pueden impulsar, con un profesorado debidamente formado, metodologías y herramientas innovadoras que faciliten el trabajo de los docentes y aseguren que ha existido aprendizaje de los alumnos, como pueda ser Monk en el caso de las matemáticas, la comprensión lectora y la atención a la diversidad.
Ley educativa actual
La LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE), la ley educativa actual conocida también como “ley Celaá”, por el nombre de la ministra de Educación cuando se aprobó, es la norma que hoy marca el rumbo del sistema educativo en España. Más que una simple reforma, supone un cambio de enfoque: pasa de centrarse en qué se sabe a poner el acento en qué se sabe hacer con lo que se sabe. Este cambio, que ha ocurrido en otras partes del mundo, viene siempre acompañado de cierta polémica entre los que creen que, con ese enfoque, se pierde en conocimientos.
De hecho, hace un par de años en Escocia se decidió abandonar ese enfoque e Inglaterra ha caminado en una senda que prima la claridad y exigencia en los estándares, que permita comparar resultados entre centros y garantizar un nivel mínimo de conocimientos. Inglaterra, de hecho, muestra en informes internacionales (como PISA o TIMSS) un rendimiento sólido, sobre todo en matemáticas y lectura.
Pero, polémicas aparte, la ley educativa actual es la que es y enfatiza conceptos como el “saber hacer”, la evaluación formativa y las competencias clave.
- El saber hacer significa que lo importante no es solo aprender contenidos de memoria, sino poder aplicarlos en situaciones reales.
- La evaluación formativa implica acompañar el aprendizaje de manera continua, ofreciendo retroalimentación que ayude al alumnado a mejorar, en lugar de limitarse a poner una nota final.
- Las competencias clave son los aprendizajes fundamentales que todo estudiante debe desarrollar para su vida personal y profesional, como la competencia digital, la matemática, la lingüística o la social.
📌 En resumen, la LOMLOE introduce cambios clave en los centros educativos:
- ✅ De los contenidos a las competencias: aprender a saber hacer.
- ✅ Evaluación continua y formativa, no solo exámenes finales.
- ✅ Proyectos y tareas más conectados con la vida real, las llamadas situaciones de aprendizaje, como explica aquí el propio ministerio.
- ✅ Desarrollo de competencias clave para la ciudadanía y el futuro laboral.
- ✅ Mayor personalización y seguimiento del progreso del alumnado.
Leyes educativas en España
Aunque la ley educativa actual sea la LOMLOE, conviene situarla contextualizada con las anteriores. en una cadena de reformas educativas que han marcado el sistema español en las últimas décadas y, en épocas más recientes, se han propiciado por la preocupación por los resultados en pruebas internacionales como PISA. Cada ley ha traído consigo un cambio de enfoque, a menudo condicionado por el partido político que estuviera en el gobierno en ese momento, ya fuera el Partido Popular (PP) o el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
- LOE (2006): La Ley Orgánica de Educación fue el marco de referencia inicial. Apostaba por un currículo común y un modelo de evaluación continua, con cierta apertura hacia las competencias, aunque todavía con fuerte presencia de contenidos. Gobernaba el PSOE en ese momento.
- LOMCE (2013): Conocida como la “ley Wert” (por el nombre del que era entonces ministro de Educación, con el PP), introdujo un giro hacia la cultura del rendimiento. Dio más peso a los contenidos, estableció reválidas y estándares de aprendizaje evaluables, y puso el acento en la medición de resultados más que en los procesos. Fue criticada por su rigidez y su escaso margen para la personalización, aunque reformas educativas como la inglesa iban por ahí.
- LOMLOE (2020): Recupera la lógica competencial de la LOE, pero la lleva mucho más lejos. Elimina los estándares de aprendizaje, introduce los criterios de evaluación como referentes principales y coloca el énfasis en el desarrollo integral del alumnado: conocimientos, habilidades, actitudes y valores, enfoque criticado por pedagogos considerados más conservadores.
En este sentido, la LOMLOE puede entenderse tanto como una ruptura con la cultura de examen de la LOMCE, como una evolución natural de la LOE hacia un modelo más acorde con los desafíos educativos actuales: personalización, competencias y evaluación continua.
Innovación educativa
La ley educativa actual no se limita a redefinir qué se enseña o cómo se evalúa; también impulsa un cambio profundo en la manera de planificar, enseñar y acompañar el aprendizaje. La ley está íntimamente ligada a la idea de innovación educativa, que se traduce en:
- Metodologías activas (aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje cooperativo, resolución de problemas) que sitúan al alumnado en el centro y lo convierten en protagonista de su propio aprendizaje.
- Evaluación continua y formativa, entendida como un proceso que acompaña paso a paso el progreso y ofrece retroalimentación constante. Con este enfoque, una herramienta como Monk es fundamental tanto para los docentes como para los alumnos.
- Personalización del aprendizaje, atendiendo a distintos ritmos, estilos y necesidades para que cada estudiante pueda desarrollar sus competencias de manera significativa.
Para hacer posible esta transformación, los docentes necesitan nuevos recursos y apoyos. Aquí cobran fuerza las herramientas digitales y los instrumentos de evaluación que permiten recoger evidencias, organizar la información y dar seguimiento al alumnado de forma sistemática y clara.
En definitiva, aplicar la ley educativa actual de manera coherente implica un salto hacia un modelo educativo más innovador. Y ese salto puede ser más sencillo con soluciones concretas como Monk.
Conclusión
Llevar a la práctica la ley educativa actual es todo un reto por el cambio tan sustancial que supone, de ahí que el uso de herramientas digitales educativas de evaluación como es Monk suponga una ventaja para unos docentes que, además de haberse tenido que formar, en ocasiones están abrumados por la enorme carga burocrática exigida por la Administración educativa.
Una evaluación formativa como la que ofrece Monk puede servir, además, para tomar la temperatura a cómo se están implementando las nuevas situaciones de aprendizaje que hacen posible un mejor entendimiento de las matemáticas y un rendimiento óptimo en comprensión lectora.