TIMSS (Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias) es la prueba internacional que evalúa el aprendizaje de matemáticas y ciencias en alumnos de 4ª de Primaria y lo hace cada cuatro años. España ha empeorado en sus resultados y saltaron las alarmas: los niños que tienen problemas en primaria los suelen arrastrar hasta secundaria y más en una asignatura instrumental como las matemáticas, un lenguaje que precisa comprensión desde sus primeros conceptos.
El seguimiento de la evolución de esos niños requiere de una evaluación formativa que analice el progreso de cada uno, que pueda poner remedio a tiempo a posibles problemas de aprendizaje y que le dé al profesor una radiografía perfecta de la capacidad de cada alumno, como hace Monk.
Sin una evaluación formativa y homogénea en todos los centros, como la que propone Monk, nos quedamos con una fotografía de TIMSS nada alentadora, analizada en la última publicación de EsadeEscPol. Porque lo que está claro es que TIMSS es predictor de PISA. En febrero de 2025, TIMSS hizo públicos los microdatos sobre los alumnos que tomaron la prueba y los investigadores de EsadePol pusieron la lupa. Aquí están los resultados de su investigación.
Primaria, en declive
Los resultados de la última prueba de TIMSS para España no admiten paños calientes, 30 puntos por debajo de la media de la OCDE, de ahí que las autoridades anunciaran planes de refuerzo de inmediato. El descenso, además, no es generalizado en todos los países. Sí ocurre en España y en Francia pero, sin embargo, en Inglaterra hay una mejora sustancial. Las razones de esta mejora se explican en un informe oficial del gobierno británico, desglosado aquí.
En España, según el informe de Esade sobre TIMSS, se recupera algo el nivel más adelante, en Secundaria, aunque a costa de una alta tasa de repetición y de un abandono escolar que afecta mucho más a las capas sociales más desfavorecidas.
La transición de primaria a secundaria es dura en España. La transición entre etapas es muy mejorable y, de nuevo, una evaluación formativa como la que realiza Monk puede ser de gran utilidad para que los profesores de primero de la ESO tengan en sus manos en cada inicio de curso una analítica muy precisa de cómo llega cada alumno desde primaria.
Uno de los aspectos analizados en el documento es la lengua que usan los niños en su hogar y en la que aprenden. Según este estudio, sólo algo más de la mitad de los alumnos en España está familiarizada con la lengua en la que reciben la clase. Esto se debe al aumento de la población inmigrante, a la inmersión lingüística en comunidades con lenguas cooficiales y al programa bilingüe en inglés en algunas comunidades en primaria.
En cuanto a las condiciones sociales y económicas, llama la atención que aumente el número de niños que dicen llegar con hambre al colegio y han disminuido los que dicen tener una conexión fija a internet con ordenador y un escritorio, mientras aumentan los que tienen acceso a un teléfono móvil.
Niños aventajados, sin ventaja
Un dato muy curioso del informe de EsadePol atañe a los alumnos de ambientes socioeconómicos aventajados españoles. Según TIMSS y el análisis elaborado por los investigadores del thinktank, ese perfil de niño es el que está más alejado de sus semejantes en la OCDE. ¿Quiénes son esos padres? «Tienen
más estudios, ejercen ocupaciones más cualificadas, poseen muchos bienes culturales, como libros, y estimularon más a sus hijos durante los primeros años».
Y no todo es cuestión de dinero: «Pueden ser hijos de profesores o personas con ocupaciones que requieren mayor cualificación». Las hipótesis que barajan en el estudio es que sean niños que no vean la necesidad de ser excelentes por su posición social de partida o que no haya políticas educativas destinadas a potenciales. Sea como fuere, eso acaba en una escasez de alumnos brillantes luego en PISA.
Qué pasa con la calidad en primaria
- Peores condiciones económicas y culturales. Menos familias con acceso a ordenador en casa y más que hablan un idioma distinto en el hogar al que usan sus profesores en clase. Puede ser tanto por la inmigración como por los modelos de inmersión lingüística de algunas comunidades autónomas.
- Profesores con preparación suficiente, aunque margen de mejora. Según el análisis «hay margen de mejora hacia unas mayores capacidades académicas de lo profesores de Primaria, en una senda similar a la que se ha logrado para los profesores de Secundaria».
- Más disciplina en las aulas. Lo que sí parece muy mejorable en España es el ambiente en clase y los minutos que se pierden por mal comportamiento, algo en lo que el pedagogo y ensayista Gregorio Luri lleva años insistiendo y, en colegios como el Michaela, de Londres, se han visto los resultados. Las clases donde hay más problemas de comportamiento son en las que más niños manifiestan llegar con hambre al colegio. ¿Por qué llegan con hambre? ¿Poco tiempo para desayunar desde que se levantan? ¿No tener dinero para comprar leche y pan? También ha aumentado el acoso escolar, lo que puede haber repercutido en los resultados de algunos alumnos.
4. Desigualdad de horas entre centros educativos. Es llamativo la diferencia de horas que existen entre centros en España. «En la práctica, el 40% de los alumnos españoles recibe 800 horas o menos al año, mientras que el 20% accede a más de 1.030 horas. Resulta difícil creer que tales desigualdades no repercutan en el rendimiento de los estudiantes». Con una prueba evaluativa como Monk este análisis se podría hacer de manera más fina, preguntando en cada centro el número de horas.
Necesidades de mejora
- Escalera a PISA: Si se mejora la calidad del aprendizaje en Primaria, se notará en TIMSS y, más adelante, en PISA. Si se quiere avanzar en PISA, propósito expresado por distintos responsables políticos desde hace décadas, hay que empezar por Primaria.
- Poca ambición: En el informe se ve que, aunque en los cuestionarios padres y profesores dicen tener expectativas altas, los resultados para quien puede aspirar a más no parecen llegar, porque carecemos de muchos alumnos excelentes o, como dice el informe, «alumnos de alto rendimiento». Una evaluación formativa como Monk puede ayudar a detectar a perfiles desde pequeños que lleguen a esa excelencia debidamente motivados.
- Curriculum menos extenso y más profundo. «Es imperativo modificar el enfoque histórico de exceso de contenidos por un aprendizaje más profundo de las competencias básicas que permita profundizar en las competencias fundacionales, incluidas las matemáticas», dice.
- Formación continua para mejor gestión de las aulas y mejor enseñanza de las matemáticas. Según los autores, los docentes precisan de más formación para conseguir motivar a los alumnos de diversos contextos socioculturales y para lograr mantener orden en la clase y optimizar así el tiempo de aprendizaje. Eso pasa por estar preparado para atender a clases cada vez más diversas. «Además, las competencias pedagógicas de los profesores para transferir conocimientos matemáticos parecen constituir un reto a abordar «, añaden. Es algo en lo que algunas comunidades han movido ficha, convocando a docentes a jornadas sobre razonamiento matemático, por ejemplo.
- Aumentar el refuerzo en primaria para que ningún niño se quede atrás. Los autores citan la experiencia de Reino Unido y la necesidad de grupos de tutoría reducidos. Es lo que se ha puesto en marcha en el último curso con un plan anunciado por el Gobierno. Una herramienta educativa como Monk sería crucial para evaluar los resultados. Citan un estudio de la Fundación Bofill en el que se demuestra que el 90% de los niños que van mal en primaria no levantan cabeza luego en secundaria.
Ahora queda tomar nota, implementar medidas y evaluar. Porque conviene medir cada esfuerzo. Cada refuerzo.