Los resultados de la última prueba de PISA, realizada en 2025, tienen ya fecha para darse a conocer: el 8 de septiembre de 2026, a las 9:30, la OCDE los publicará. Durante los días siguientes, buena parte del debate educativo en España girará en torno a tres puntuaciones: ciencias, matemáticas y lectura. Conviene saber de antemano qué significan esos números… y, sobre todo, qué no pueden decirnos.
PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) mide cada tres años hasta qué punto los alumnos de 15 años saben aplicar lo aprendido a situaciones y problemas de la vida real. No evalúa un currículo concreto ni examina a todos los estudiantes: trabaja con muestras representativas para obtener una fotografía de cada sistema educativo. Los países asiáticos dominan la prueba desde el inicio y sólo Estonia se sitúa en la élite con ellos.
En este artículo explicamos qué se ha evaluado en PISA 2025, cuándo se conocerán los distintos resultados y qué deberíamos mirar cuando aparezcan.
Qué evalúa PISA 2025: ciencias, matemáticas y lectura
PISA 2025, como todas las ediciones, evalúa tres grandes competencias: matemáticas, lectura y ciencias. En cada ciclo, sin embargo, una de ellas recibe una atención especial, con más preguntas y un análisis más profundo. En PISA 2022 el dominio principal fueron las matemáticas y los resultados de España no fueron extraordinarios.
En PISA 2025 el protagonismo corresponde a las ciencias. La prueba pretende medir si se puede explicar fenómenos, interpretar datos, valorar una investigación y utilizar el conocimiento científico para tomar decisiones fundamentadas, más que simplemente comprobar si se memorizan fórmulas Este cambio de foco será clave a la hora de interpretar los resultados. En PISA 2025 la información más rica y detallada estará relacionada con la competencia científica. PISA 2025 ha incorporado además otros dos ámbitos:
- Aprendizaje en el mundo digital, que evalúa la capacidad de los alumnos para resolver problemas mediante herramientas digitales y regular su propio aprendizaje (incluye resolución de problemas computacionales). El 8 de septiembre se publicará un primer avance; el informe específico está previsto para mayo de 2027.
- Lengua extranjera, que en esta primera edición evalúa el inglés (comprensión lectora, comprensión oral y expresión oral). Sus resultados se publicarán el 6 de abril de 2027.
La OCDE también ha anunciado que el informe de PISA 2025 ofrecerá información sobre la curiosidad, la perseverancia y la autonomía de los alumnos, además de nuevos datos sobre cómo utilizan la inteligencia artificial para realizar tareas escolares.
PISA 2025 es la mayor edición realizada hasta ahora: participaron más de 760.000 estudiantes de 15 años de 91 países. PISA no es, por tanto, una evaluación de Primaria ni una prueba que permita conocer la competencia de cada alumno o de cada colegio.
Cuándo se publican los resultados del último informe PISA
Este es el calendarios previsto para PISA 2025:
| Publicación | Fecha prevista |
|---|---|
| Ciencias, matemáticas y lectura | 8 de septiembre de 2026 |
| Avance sobre aprendizaje en el mundo digital | 8 de septiembre de 2026 |
| Inglés como lengua extranjera | 6 de abril de 2027 |
| Informe completo sobre aprendizaje digital | Mayo de 2027 |
El calendario permite entender uno de los límites de PISA: el tiempo que transcurre entre la evaluación y la publicación. El estudio piloto se realizó en 2024, la prueba principal se aplicó en la primavera de 2025 y los resultados se conocerán en septiembre de 2026. Cuando se publique el informe habrán pasado alrededor de 17 meses desde la recogida de los datos.
No se trata de un retraso excepcional. En el ciclo anterior, las pruebas se realizaron en 2022 y los primeros resultados se publicaron el 5 de diciembre de 2023. Elaborar una comparación internacional de esta magnitud exige seleccionar y ponderar las muestras, corregir las pruebas, validar los datos y garantizar que las puntuaciones sean comparables entre sistemas educativos. PISA ofrece una fotografía amplia y rigurosa, pero no inmediata. Además, a los niños a los que se les pasa la prueba no se les vuelve a hacer una evaluación semejante, por lo que no mide el progreso, como sí hace Monk.
Informe PISA España: de dónde venimos
Para interpretar los resultados españoles de PISA 2025 será imprescindible recordar el punto de partida. En PISA 2022, España obtuvo resultados muy próximos al promedio de los países de la OCDE:
| Competencia | España | Media OCDE |
|---|---|---|
| Matemáticas | 473 | 472 |
| Lectura | 474 | 476 |
| Ciencias | 485 | 485 |
España estaba en la media, pero con poco margen para la complacencia. La proporción de alumnos excelentes era inferior a la de la OCDE y, respecto a 2012, había aumentado el porcentaje de estudiantes que no alcanzaban el nivel básico en las tres competencias. De ahí que el Gobierno anunciara un plan de choque, en enero de 2024.
En España realizaron la prueba aproximadamente 30.800 estudiantes de 966 centros, que representaban a unos 459.000 jóvenes de 15 años. Esta es una distinción esencial: 473 puntos en matemáticas no fue la “nota” de los alumnos españoles, era una estimación del rendimiento medio del sistema educativo, calculada a partir de una muestra.
Por eso, el próximo informe deberá leerse atendiendo no solo a la cifra final, sino también a su evolución, a los intervalos de confianza y a la distribución del alumnado entre los distintos niveles de competencia.
PISA por comunidades: el caso de Cataluña
España es uno de los países que amplía la muestra de PISA para obtener resultados de las comunidades autónomas, que tienen muchas competencias en educación. Castilla y León, por ejemplo, suele sacar pecho. Las diferencias entre comunidades a veces hasta suscitan más interés que la clasificación internacional y se analizan unas diferencias entre ellas muy notables. Esta edición, además, llega marcada por la polémica con el caso de Cataluña.
Allí, fueron seleccionados inicialmente 2.545 alumnos, pero 591 quedaron excluidos de la evaluación. Eso supone aproximadamente un 23,2 % de la muestra, muy por encima del límite técnico general del 5 % establecido por PISA. La elevada tasa de exclusión impide garantizar que los estudiantes que finalmente hicieron la prueba representen adecuadamente al conjunto de los alumnos catalanes de 15 años. Los motivos que han llevado a esto han desatado una polémica política formidable.
Los resultados específicos de Cataluña no aparecerán como comparables en el informe internacional y tampoco podrán contrastarse de forma válida con los de otras comunidades o con anteriores ediciones.
Según la información publicada, los datos podrán figurar dentro del informe nacional, pero deberán presentarse con las correspondientes advertencias metodológicas. El caso ilustra algo que suele pasar inadvertido cuando se habla de rankings educativos: la fiabilidad de una evaluación no depende únicamente de las preguntas. También depende de quién participa, quién queda fuera y hasta qué punto la muestra representa a la población estudiada. Cuando falla esa representatividad, un territorio puede quedarse durante tres años sin una referencia comparable.
Ranking PISA: cómo leerlo sin equivocarse
Cada vez que se publica PISA aparecen clasificaciones de países y comunidades autónomas. Son comprensibles y visualmente atractivas, pero también pueden conducir a interpretaciones erróneas. Estas son cuatro reglas básicas para leer correctamente un ranking PISA:
1. Las puntuaciones son estimaciones. PISA no evalúa a todos los alumnos. Calcula el resultado probable de cada sistema a partir de una muestra y, por tanto, cada puntuación tiene un margen de error. Dos países pueden aparecer en puestos distintos de una tabla y, sin embargo, no presentar una diferencia estadísticamente significativa.
2. Subir puestos no significa necesariamente mejorar. La posición depende tanto del resultado propio como de lo que ocurra en los demás países. Un sistema puede mantener su puntuación y subir en la clasificación porque otros han empeorado. También puede mejorar y perder posiciones si otros avanzan más. Por eso hay que observar primero la evolución de la puntuación, no únicamente el puesto.
4. El contexto socioeconómico importa. Comparar puntuaciones sin observar las características sociales y económicas del alumnado puede conducir a conclusiones equivocadas. PISA permite analizar el rendimiento según el nivel socioeconómico, el origen migrante, el sexo o la trayectoria escolar. Estos datos no eliminan la responsabilidad de los sistemas educativos, pero ayudan a distinguir cuánto puede estar relacionado con el contexto y qué países o regiones consiguen que los alumnos aprendan más de lo esperable dadas sus circunstancias.
También conviene observar la distribución. Dos sistemas con la misma puntuación media pueden ser muy diferentes: uno puede concentrar a la mayoría de sus alumnos cerca de la media y otro combinar muchos estudiantes excelentes con una proporción elevada que no alcanza el nivel básico.
Qué puede hacer un centro con los resultados de PISA
PISA es una herramienta valiosa para orientar la política educativa y, de hecho, a raíz de los resultados de la última edición se pusieron en marcha planes de refuerzo en matemáticas y en lecturay, ahora, habrá que ver si han dado resultados. Permite analizar tendencias, comparar sistemas, identificar desigualdades y estudiar qué características comparten los países que consiguen mejores resultados. Pero PISA no está diseñado para tomar decisiones de aula. La prueba:
- Evalúa una muestra de alumnos, no a todos.
- Se realiza a los 15 años, no en Educación Primaria.
- No proporciona resultados individuales.
- No ofrece un diagnóstico de cada grupo o colegio.
- Publica los datos aproximadamente un año y medio después de la evaluación.
Un director puede utilizar PISA para entender el contexto general de su centro, pero no para saber qué alumnos de cuarto de Primaria tienen dificultades de comprensión lectora, qué contenidos matemáticos domina una clase o si una intervención puesta en marcha durante el curso está funcionando. Para responder a esas preguntas se necesitan evaluaciones más cercanas, frecuentes y vinculadas a decisiones concretas.
Una información valiosa, pero tardía
El 8 de septiembre de 2026 sabremos cómo respondían los alumnos de 15 años en la primavera de 2025. Será una información extraordinariamente valiosa para conocer la evolución del sistema educativo español, compararnos con otros países y detectar fortalezas y debilidades. Pero llegará tarde para intervenir sobre los alumnos que hicieron la prueba.
Mientras esperamos una nueva fotografía de PISA cada tres años, un centro puede conocer mucho antes qué está ocurriendo en sus aulas. Con Monk, todos los alumnos de Primaria pueden evaluar su competencia matemática y lectora en unos 30 minutos y el colegio dispone de los resultados el mismo día. Para ayudar a cada alumno hay que disponer del dato cuando todavía se puede actuar.